martes, 1 de julio de 2008

Autoboicot



Ahora... me daría a la promiscuidad como en cada momento confuso.


Analice la palabra DROGA en este sentido, en este contexto casi patético que puede asimilarse al de los niños abc1 sufrientes por sus rollos existenciales o la soledad.


Sacarse el vestido limpio, emborracharse y tirarse a cualquiera como tirandose en caida libre da la sensación de la autoflagelación, de tirarse la linea, de salir de noche a pie descalzo. Caer "en lo bajo" conciente y a propósito queriendo creer que es lo único que puede ser.





Es miedo el que hace faltar para luego sentir la culpa.


Es semicontrolado este accidente que se acerca...


y es la pared gruesa de la realidad la que no permite el goce de las acciones autodestructivas.


Es el perpetuo cambio de máscaras el que congela,


el que coarta cada decisión a largo plazo tomado por una mano.


Ser noche y día en un mismo escenario en un mismo cuadro termina cansando.

Mañana, con "a little help of my friends" esto se habrá olvidado, otra vez con el vestido estival, limpio, y la cara brillante... y la noche de mañana vendré a escribir nuevamente, en medio de otro autoboicot.







viernes, 7 de septiembre de 2007

una canción un poquito cercana

una risa un poquito estruendosa

una caricia un poco amable

un poco cerca tuyo

un poquito enojada, a veces

un poco tranquila, o durmiendo poquito

un poco chillona, pa algunos

un poco bien piola, por lo general

te grito... un poco

me oyes un poco.

mi voz... muy dentro mio como para escucharse clara.

lunes, 25 de junio de 2007

Me sigo abrazando,
desdoblandome para sentir esa seudo compañia
y nuevamente las voces se vuelven lejanas, distantes,
y el frio se apodera de todo.

Ya!
La invisibilidad puede ser entretenida hasta cierto punto
La creo, la uso y luego me arrepiento.
Ese cariño!! Siento que ya es mucho pedir otra oportunidad hoy.
Hermética, mostrando la sonrisa que no convence a nadie

y de nuevo publicando algo simple y ñoño.
el grito susurrado al viento, pues...
pedir atención donde ya la dejé.
anonimato sencillo y democrático.

domingo, 27 de mayo de 2007


Doctor, le tengo una queja.
y es que en realidad me preocupa la cercanía de los ojos, la mirada penetrante masculina, cuando no la deseo.

Y, caballero, apurese en aclarar ese nudo en mi cabeza.

No, no se ria diciendo que tengo el pelo enredado. No me causa gracia, menos porque ya metí las patas tan adentro en el barro, que ya ni pensar claro puedo.

Oiga, le exijo respuestas ya.

Digame, señor: debo pensar en amor todo el tiempo?...
No, cierto?...
Porqué, entonces, la cabeza no deja de dar vueltas lentas y amplias?
Porqué se oyen nombres, siluetas que podrían servir para el abrazo, para el dormir tranquilo, y para el nuevo viaje...
A la vez se rechazan. No. Surge nuevamente la voz esta que se queja por no ser independiente.
La niña, doctor; se apodera. Y nos preguntamos ella y yo si solas somos suficientes, o realmente debieramos jugar a amar.
Pero, señor doctor.
mi consulta iba a otra cosa...
quería decirle que...
y, ay, ya lo empece a decir, pero me cuesta...
siento un poco de pena.
ya no soy parte de mi lugar
no veo en las caras de mi gente la familiaridad
y lloraría dos lagrimas,
me organizo y ya soy de mi.
sola pues.
Lo dificil será dejar de ser la niña sola
para ser la sola a secas.
Al vivir independiente, no se permite el puchero...
Es precisa la valentía.
Y... está en este corazón tembloroso?
Seríamos capaces de hacer inventario de las virtudes en este cajón?

Ya, menos palabras y más accion, claro.

Lo último, si huyo...
huyo sola?
está mi corazón, en esa casa
y se quedaría aguantando lo que yo dejo.
mi chiquita, y pesa la promesa esa.

Ya no se, caballero,
si me voy porque quiero,
porque debo
o porque grito.

Ay!
lo siento...
que le digo...
olvidelo.

sábado, 5 de mayo de 2007

Sentí pánico cuando miraste hacia esta dirección, podías verme a mi. Y es que jamás pensé que un rayo de sol fuese alimento para mi especie, y esta vez ni siquiera vi los reflejos en el agua, la tenía frente a mí, tema tabu, solo escuchaba araucarias y alerces del próximo siglo. Yo, pequeña gota de savia, me sentí piedra hermosa, destellando como lo hace el agua al atardecer, pero al alba. Y te descubriste miel, no somos muy distantes...

Noches como esta es cuando llega la larva para revolver el estómago, y desordena emociones incontenibles y angustias inusitadas. Este es el momento en que las cosas más simples se cuestionan, los temas contingentes se vuelven enormes y todo pasa a través de nuestras pupílas que se vuelven niñas caprichosas.

LLoraría por nada de puro placer. Me reiría de mi misma; contaría hasta el último pelo en mi cabeza y luego las estrellas para dormir. Vueltas y vueltas en mi cabeza, en mi cama, en la cuadra y en la vida. Carreteras circulares en cada submundo dentro de otro y otro, y otro universo.

Canciones de amor, por favor!!
Traigame mi chupete y mi peluche!
Ay!, porqué deseo solo una sonrisa.
dentro del juego, cierto límite se acepta.
Carreteras circulares...
Zancudos en mi frente, succionan la idea.
Militares en mis ojos, vigilan que expreso.
Tus labios en los mios, me dieron la idea.

Y si pues... luego entender, como cada vez, que... Niña... eres ilusa. Niña... confundes. Mañana vendrá otra vez la misma emoción, con distinto pelo, distinta sonrisa y volverás al coro de tu canción.

jueves, 19 de abril de 2007


Los paseos por las calles anchas, y las sombras de las alamedas se me vienen a la mente ahora, el olor a la tierra seca, comiendo manzanas verdes y mandarinas, prontos a llegar a la casa de campo que se abre al cerro; aire que llena los pulmones de frescura y alegria sutil.

El perro que amenaza al caminante desprevenido es quien nos viene a recibir cansados y con los zapatos cubiertos de polvo, las calcetas plomas. Llegamos y nos saluda con la brusquedad propia del quiltro viejo y libre. Nos sentamos en el sillon duro y gastado, frente a la tele en blanco y negro que cambia el canal con un alicate. La tia esta en la cocina, bailando con los olores a pan amasado y brasas. Calor infernal en esa cocina de ventanas cerradas en un dia soleado y sonriente, pero lo soportamos ansiosos a la espera del jugo de duraznos, y sabiendo que la once nos espera con pan caliente con mermelada casera de mora y nuez, y un te con canela que pela la lengua. El gato flaco se sube al sillon, y parece ser confidente, confianzudo se sube a tus piernas y comienza a clavar sus uñas en tu pantalon de mezclilla. Y yo me rio viendo tu cara de espanto.

Dentro de la casa hace frio, el cielo es muy alto y la casa es oscura, pero sabemos, por la luz de la cocina y los olores que se desea al visitante. Sabemos que en la crudeza de agosto esa salita acompañada por la salamandra no le envidia nada a los calores del trópico, y que tiene por ventaja los olores a eucalipto, sopaipilla y limón.

Me sigues al patio, a la sombra del parron, desde donde solo con alzar la mano te encuentras con morbosos racimos de uva negra teñida por el polvo. Reimos a ojos cerrados llenos de lágrimas, y hablamos desde el azul del cielo, hasta los planes de tu mamá por comprarse esas botas negras del año pasado. En el descanso, en ese sutil silencio adornado por las música del campo vemos el cielo amplio y gritón, con sus dos nubes mesquinas, y pronosticamos el clima de este invierno, apostando entre el frio seco y la lluvia lastimosa. Me dices que planeas irte a vivir al campo de aqui a diez años más.

Creo -te digo- , que en diez años más no me habré dado cuenta como pasa el tiempo, teniendo cada año un veinte de febrero y un trece de agosto. No me imagino a los treinta. Espero, vivir aqui mismo, en el campo, y que las calles sean mi escenario. Supongo que tendré un Elías, y si el amor ya es para mi, una Micaela. te imaginas, despues de mucho tiempo, vernos en esas circunstancias, tú, más gordo, y tu pelo más corto. Yo, con las patas de gallo marcadas por tanto reir. Será casi imposible reconocer en aquellos cuerpos el recuerdo que teniamos, los de estudiantes un poco serios un poco en broma, soñando, cada vez que nos vemos, que avanzamos por esas calles polvorientas, y las alamedas.

martes, 6 de marzo de 2007

Ahora

Los ojos perdidos a lo lejos
ubico un lugar donde el abrazo era sonrisa.
Hoy de pie sin inconveniente
la postura recta y creible,
las siluetas no sospechan, hermano mio
mas allá de lo que nombro,
que eres dolor
cariño perdido,
me dejas bastarda cuando hablo al silencio.

La vista se nubla al mirar al lado
las sensaciones de ciego hacia el otro
ahora confunden.
Te alejaste, cariño.
Lo que senti seguro debo replantearlo
de repente
de improviso.

La lagrima silente y liviana
hoy no es tanto.
Las miradas alimentan la tranquilidad
cuando no me siento no te recuerdo.
quisiera tanto hermano mio
volver a verte
abrazarte
agarrar tu mirada en la mia
y que me llores.

Ayer eras risa
Ahora silencio.